TAREA 1.2 El viaje de los Fármacos por el cuerpo humano

 INSTTUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC

CARRETERA TRANSISMICA KM.259.5 CANAL 33 CD JUCHITAN ZARAGOZA, OAXACA.

LICENCIATURA EN CIRUJANO DENTISTA

 

Título del ensayo

El viaje de los fármacos por el cuerpo humano

Presentado

Enrique Cabrera Sánchez

Quinto semestre

 

Introducción

Los fármacos son herramientas fundamentales en la medicina moderna, esenciales para tratar una amplia gama de enfermedades y mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, el camino que recorren estos compuestos dentro del cuerpo humano es más complejo de lo que parece a simple vista. Desde el momento en que un medicamento es ingerido hasta que cumple su función terapéutica, atraviesa una serie de procesos que determinan su eficacia y seguridad. Este ensayo explora ese fascinante viaje de los fármacos por el cuerpo humano, abarcando desde su absorción inicial, pasando por su metabolismo en el hígado un órgano clave en esta travesía, hasta su eliminación final. Además, se analizan los criterios que influyen en su comportamiento, como las reglas de Lipinski, que guían el desarrollo de medicamentos con buena absorción, y se discuten las excepciones que confirman que en la farmacología no hay verdades absolutas.

DESARROLLO

Todos nos hemos encontrado en la situación de acudir al médico cuando nos enfermamos. Después de los procedimientos habituales, el médico nos ofrece su diagnóstico y, en muchos casos, prescribe fármacos con nombres difíciles de pronunciar y a veces de costo elevado, acompañados de instrucciones específicas sobre dosis y tiempos de uso. Este ensayo explora el fascinante mundo de los fármacos, desde los desafíos que implica su desarrollo hasta su funcionamiento dentro del cuerpo humano.

Los fármacos han llegado a ser una parte fundamental de nuestras vidas. No solo nos ayudan a curarnos, sino que también, en exceso, pueden llegar a ser perjudiciales. Existen fármacos para prácticamente cualquier situación: desde los más comunes, como la aspirina de la que se consumen 35,000 toneladas al año, equivalente al peso del Titanic, hasta aquellos destinados a tratar enfermedades graves como el cáncer, trastornos metabólicos o problemas psiquiátricos. También hay fármacos para mejorar la actividad sexual, conciliar el sueño, aliviar el dolor, contrarrestar la caída del cabello o incluso para mitigar los efectos de una resaca.

 

El Papel de los Fármacos: Inhibir o Aumentar

A menudo, pensamos que el desarrollo de un fármaco es algo simple. Mi profesor de señalización celular en la UAM solía decir: “un fármaco solo puede hacer tres cosas: unirse a sus blancos (receptores celulares), inhibir o activar la función de enzimas o proteínas, o no hacer nada”. Esta frase, que parecía simplista, escondía la complejidad de la creación de un fármaco efectivo. Para que un medicamento funcione adecuadamente, no basta con que sea un modulador potente de su blanco; debe cumplir una serie de criterios adicionales: unirse específicamente a su receptor, enzima o proteína en cantidades adecuadas, ser administrado en dosis precisas, mantenerse en el organismo el tiempo necesario para producir el efecto deseado, minimizar efectos secundarios y ser eliminado eficientemente una vez cumplida su función.

 

Afinidad y Eficacia del Fármaco: La Clave de su Funcionamiento

Para que un fármaco sea efectivo, debe unirse a un número suficiente de moléculas blanco, como receptores o enzimas. La pregunta clave es: ¿cómo se determina si un fármaco logra esta unión de manera eficaz? Los farmacólogos utilizan un concepto conocido como la constante de disociación (Kd), que mide la tendencia de un fármaco o ligando a unirse a su blanco. La eficacia de un fármaco está determinada por su afinidad con este blanco: las moléculas del fármaco ocupan progresivamente los sitios de unión de la proteína blanco a medida que aumenta su concentración, hasta alcanzar un punto máximo. La constante de disociación es fundamental en este proceso, ya que refleja cuán fuerte es la unión entre el fármaco y su blanco.

Las Reglas de Lipinski y la Absorción de Fármacos

El médico y químico Christopher Lipinski identificó características comunes entre los fármacos que presentan una mala absorción, es decir, aquellos que son absorbidos en cantidades tan bajas que probablemente no logren cumplir su función terapéutica. Basado en sus observaciones, Lipinski estableció cuatro reglas conocidas como las Reglas de Lipinski para garantizar una buena absorción de los fármacos cuando se administran por vía oral:

El Hígado en la Mitad del Viaje

Uno de los órganos más fascinantes e indispensables en el viaje de un fármaco por el cuerpo humano es el hígado, mi órgano favorito. El hígado es responsable de más de 500 funciones, lo cual no es poca cosa. Tan noble y trabajador es este órgano que incluso inspiró a Pablo Neruda a dedicarle una oda. Sin embargo, centrémonos en su papel crucial en el metabolismo de los fármacos.

 

Cuando un fármaco llega a los hepatocitos las células del hígado, se enfrenta a la posibilidad de ser metabolizado o desintegrado, lo que representa un desafío significativo para su efectividad. Este proceso metabólico, conocido como el primer paso metabólico o "efecto de primer paso", puede disminuir la concentración del fármaco en la sangre. En estos casos, el médico puede prescribir dosis más altas o más frecuentes para compensar la rápida eliminación por el hígado.

 

El metabolismo de los fármacos en los hepatocitos ocurre principalmente a través de dos mecanismos: oxidación y conjugación, que suelen ocurrir de manera secuencial.

 

Oxidación: Durante este proceso, el fármaco se hace más soluble en agua o se le añaden grupos funcionales específicos  átomos o grupos de átomos que le confieren características de reactividad particulares, facilitando así su excreción. Esto se logra mediante la introducción de grupos funcionales que permiten reacciones posteriores de eliminación, que pueden tener lugar tanto en el hígado como en el riñón.

 

Conjugación: Posteriormente, el fármaco pasa por el proceso de conjugación, donde se le agregan moléculas como el glutatión, el ácido glucurónico y diversos sulfatos.

 Estas moléculas tienen el propósito de aumentar la solubilidad del fármaco en agua y marcarlo con una especie de etiqueta que indica que debe ser desechado

 

Conclusión

El viaje de los fármacos por el cuerpo humano es un proceso complejo que involucra múltiples etapas, desde su absorción, distribución, metabolismo, hasta su excreción. Cada fase está sujeta a diversas variables que determinan la eficacia del fármaco y su capacidad para alcanzar su objetivo terapéutico. Factores como la afinidad del fármaco por su blanco molecular, su capacidad de atravesar membranas celulares, y su resistencia al metabolismo hepático, juegan un papel crucial en este recorrido.

 

Las reglas de Lipinski nos ofrecen una guía valiosa para entender cómo se absorben los fármacos administrados por vía oral, aunque existen excepciones como la morfina, que demuestra que cada fármaco tiene características únicas que pueden desafiar las reglas establecidas. Además, el hígado, con sus más de 500 funciones, destaca como el principal actor en el metabolismo de los fármacos, contribuyendo a su activación o desactivación y facilitando su eliminación del organismo.

 

En definitiva, la interacción de los fármacos con el cuerpo humano es una danza minuciosa entre la química, la fisiología y la medicina. Comprender estos procesos nos permite no solo desarrollar tratamientos más efectivos, sino también personalizarlos para optimizar la salud y el bienestar de cada individuo. El conocimiento de este viaje no solo es fascinante, sino esencial para el avance de la farmacología y la medicina moderna.

Bibliografía

El viaje de los farmacos por el cuerpo humano. (s.f.). Obtenido de file:///C:/Users/omayk/Downloads/el%20viaje%20de%20los%20farmacos%20(1).pdf

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